Reseña Muéveme.
- MaMestra

- 9 jul 2020
- 2 min de lectura
Esta es una colección compuesta por cuatro libros-sonajeros correspondientes a cuatro colores: amarillo, rojo, azul y verde.
La autora e ilustradora es Natalie Marshall, y está editado por Best Medien Compagnie.
FORMATO:
Son libros cuadrados, de unos 15 cm de lado, de tapas y páginas rígidas, lo cual favorece la manipulación por parte de los peques. Cuentan con un sonajero central, con bolitas del color de cada libro, integrado en todos los dibujos y protegido con una capa de espuma en la trasera del libro.
ILUSTRACIONES:
Todos estos libros utilizan únicamente dos colores (el correspondiente a cada libro y otro) sobre fondo negro. Esto, junto a las dimensiones de los dibujos, que prácticamente ocupan cada pagina por completo, hace que sean muy atractivos visualmente.
TEXTO:
Son libros cortos que no cuentan una historia, pero sí tienen, cada uno, un hilo conductor: animales del mar, del jardín o elementos de la ciudad. Además, cada página presenta la ilustración con un texto en rima, por lo que hace más amena y divertida la lectura.
La tipología de letra es bastante clara y se presenta en minúscula.
RESEÑA:
Esta colección está enfocada a bebés. Son libros que promueven que las primeras interacciones con la lectura sean divertidas, entretenidas y estimulantes. Queda claro por la cantidad de recursos sensoriales que podemos utilizar con ellos:
Tacto: el tamaño y el peso son muy apropiados para que el bebé manipule el libro ( lo coja, lo abra y cierre, lo golpee...) además hay tres texturas que puede encontrar: el cartón de las páginas, y el plástico y la espuma que protege el sonajero.
Vista: el gran contraste de las imágenes y su tamaño ayudan a que localice su atención en ellas. También puede observar las bolitas de colores al moverse sobre el fondo negro.
Gusto: la resistencia de los materiales a la saliva es bastante elevada, por lo que puede llevárselos a la boca sin ningún peligro (aunque siempre con supervisión por si el sonajero sufriera alguna fuga, ya que las bolas sí son demasiado pequeñas)
Oído: con la manipulación del libro se hace presente, continuamente, el sonido del sonajero, suficientemente fuerte para ser oído, sin llegar a ser molesto. Además de la escucha del texto al ser leído por un adulto.
Al leerlo podemos comprobar que, aunque no es un imaginario al uso, se puede utilizar como tal, ya que hay gran cantidad de vocabulario que hace referencia a las imágenes que se pueden observar. La tipología de letra no es relevante en este caso debido al público al que va dirigido, pero sí se podía haber previsto el resaltar en mayúscula las palabras que hacen referencia a los dibujos que aparecen, facilitando así un posible desarrollo de la lectura por nenes más mayores como hermanos o primos.
Por todo ello, es una colección muy adecuada para empezar con los momentos de lectura, ya sea en la alfombra de juegos, en el rincón de lectura o como parte de una rutina. Cada interacción con ellos es una experiencia sensorial completa para el bebé.








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